En primer lugar hay que preparar el puré de calabaza.
Corta la calabaza por la mitad y colócala boca abajo en la bandeja del horno con las semillas dentro. Así quedarán más jugosos.
Hornear de 45 a 50 minutos a 160ºC.
Una vez asadas y muy tiernas, dejar enfriar y retirar las semillas.
Triturar la calabaza hasta obtener un puré suave y cremoso.
Si tienes calabazas ecológicas, incluye la piel para hacer el puré.
El helado:
En una batidora, mezclar el puré de calabaza, la leche de coco, el sirope de arce, la sal, la ralladura de naranja, la vainilla y las especias.
Cuando tengas una mezcla homogénea, añade el aceite de coco derretido y bate a velocidad baja para terminar de emulsionar la mezcla.
Lleva la mezcla a moldes individuales o al de tu preferencia, cubre la superficie y deja congelar.
Puede montar el postre de 20 a 30 minutos antes de comerlo.
Desmoldar el helado y colocarlo sobre una base de avellanas tostadas, azúcar de coco y nibs de cacao.
Cuando estén más blandas (antes de comerlas) añade ralladura de naranja sobre las bolas de helado.